RFEGolf144 (septiembre - noviembre 2026)
rfeg olf 69 Lista de ganancias, sí; Ryder Cup, no Efectivamente, restituyeron al español los puntos en la lista de ganancias, pero no los de la Ryder Cup, aunque eso no importaba demasiado: había jugado tan poco que no le alcanzaba para estar entre los diez primeros jugadores que ganaban plaza directa en el equipo. Únicamente le quedaba la opción de ser bendecido por una de las dos invitaciones directas del capitán, John Jacobs, que decidía junto a Neil Coles, presidente del Circuito, y Bernhard Langer, número 1 europeo del año. Jacobs quería contar con Ballesteros por su liderazgo internacional, pero Coles no estaba por la labor, molesto por los problemas internos que estaban causando las exigencias económicas y la actitud rebelde del cántabro. Mientras tanto, Langer, que iba a debutar en la Ryder junto a José María Cañizares (el más veterano del equipo, con 34 años) y Manuel Piñero, siguiendo la estela continental que habían sembrado Antonio Garrido y Severiano Ballesteros en la edición anterior, todavía no era estrella y estaba lejos de entender la postura del santanderino, que estaba profesionalizando el deporte a una escala que el circuito europeo aún no comprendía. Jacobs todavía hizo más consultas en el seno del equipo y la opinión mayoritaria era que “en el equipo deben estar los que se han clasificado”. Años más tarde, Coles confesaría que “John quería a Seve de su lado, ya que era prácticamente el mejor jugador del mundo. Nos reunimos los dos con Bernhard (Langer), le hicimos la pregunta y dijo que no”. Tiempo después, Manuel Piñero comentaría que “no creo que ‘Oosty’ (Oosterhuis) tuviera más mérito que Seve para estar en el equipo y no es lógico que los americanos cobren, por buenos que sean, más que una figura europea. Es una batalla que hay que ir ganando paso a paso”. El hecho es que, finalmente, las designaciones directas fueron para Mark James (undécimo en la clasificación, un hombre multado con 1.500 libras por su comportamiento en la Ryder Cup de 1979) y Peter Oosterhuis, un ex talento europeo, lo que causó no poca sorpresa, por lo que todavía hoy en día resulta difícil de creer, a la luz de la influencia que Ballesteros ejerció posteriormente en el evento. No hay que olvidar que estamos hablando de un momento en el que Severiano Ballesteros acumulaba dos “majors” en su palmarés, mien- tras Irwin y Miller sumaban otros dos cada uno; Pate, uno; Crenshaw, ninguno; Floyd, tres y Treviño, seis. Fue una pelea dura y larga que finalmente, obvio es señalarlo, ganó el jugador español, pero a cambio de dejarse jirones de piel por el camino. Lo cierto es que esta polémica redujo las apariciones de Severiano Ballesteros en Europa, dejando de pagar su cuota como jugador afiliado a la European Tour Player Division (E.T.P.D.), entidad que controlaba el equipo europeo de la Ryder Cup, lo que provocó que desapareciera de la lista de ganancias europea y del ranking de la Ryder Cup. En la antesala de la disputa de la Ryder Cup, en el mes de agosto, hubo una reunión entre el Circuito y Severiano Ballesteros en la que se intentaron tender puentes entre ambos: Seve- riano pagaba su cuota como jugador afiliado y se comprometía a jugar un mínimo de siete torneos, al tiempo que los regidores europeos le devolvían a las clasificaciones oficiales y le abrían la puerta a formar parte del equipo que se enfrentaría a los norteamericanos en Walton Heath (Inglaterra). De hecho, el secretario de la E.T.P.D. daba la bienvenida de todo el golf europeo a Severiano por su vuelta. 68 rfeg olf Historia Ryder Cup La exclusión de Severiano Ballesteros del equipo europeo que disputó la Ryder Cup en 1981 estuvo a punto de arruinar el crecimiento, e incluso la existencia, del duelo entre Europa y Estados Unidos Europa no autorizaba a sus jugadores solicitar dinero por participar, algo que sí permitía a las figuras norteamericanas
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