RFEGolf144 (septiembre - noviembre 2026)

Celos e intransigencia, igual a debacle europea En 1981 Severiano Ballesteros era uno de los mejores jugadores del mundo. La única discu- sión que se podía plantear era si era el mejor, el segundo o el tercero. Esa era la discrepancia. Y Severiano estaba llevando una carrera (“internacional” llamaba él) que no a todos gustaba. El quería jugar en todo el mundo “porque todo el mundo quiere verme”. Y para ello tenía que lidiar con las rígidas reglas americanas, que obligaban a jugar un mínimo de torneos, y con las no menos estrictas reglas europeas que copiaban esa línea americana, que ponían freno a los intereses económicos particulares de las estrellas. Europa no autorizaba a sus jugadores solicitar dinero por participar, algo que sí permitía a las figuras norteamericanas, con el argumento de que el dinero de los patrocinadores debía ir a la bolsa de premios. Sin embargo, lo cierto es que los premios en Europa eran considerablemente inferiores a los que se ofrecían en Estados Unidos o Japón, lo que significaba una doble traba para Severiano Ballesteros: No podía jugar en otros circuitos, donde le daban una prima por participar op- tando además a premios más sustanciosos, obligándole a jugar en Europa por menos di- nero en premios y restricción de prima alguna. ¿Cómo podía comprender Severiano Balles- teros que Treviño, Crenshaw, Miller, Floyd, Irwin o Pate cobraran entre 25.000 y 40.000 dólares por jugar en Europa y a él se le prohibiera esa posibilidad? Y dejamos aparte a Watson y Nicklaus porque jugaban guiados por su apetencia por ganar más que por la prima de juego… aunque no la despreciaban. S eguimos recorriendo este camino a la Ryder Cup de 2031 que permitirá a España acoger tan emblemático torneo por segunda vez en su historia. Anteriormente hemos abordado el cambio en la estructura del equipo, que pasó a ser Europa con la inclusión de los jugadores continentales, así como la pri- mera derrota de Estados Unidos en 28 años con la primera victoria del conjunto de Europa en su corta existencia. En esta entrega vamos a rememorar un difícil mo- mento que estuvo a punto de arruinar el crecimiento (e, incluso, la existencia) de la Ryder Cup: la eliminación de Severiano Ballesteros del equipo europeo de 1981. 66 rfeg olf Historia Ryder Cup rfeg olf 67 Seve , eliminado del equipo europeo en 1981 Por Jesús Ruiz

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