Último putt del Trophee Hassan II,
embocas, manos al cielo, abrazo con Borja
Martín-Simo (su caddie) y… ¿en qué
piensa uno en ese momento?
Realmente no
me acuerdo de lo que hice, ni a quién saludé,
ni nada. Sí recuerdo qué rápido llegaron los
compañeros a felicitarme, que no los vi venir.
Después de tirar el primer putt ya sabía que iba
a ganar, y se me quedó la mente en blanco.
Estaba tan concentrado que no me di cuenta
ni de que había gradas ni personas. Una vez
pasado un poco ese primer instante, lo que te
queda es un gran alivio, una sensación bonita.
¿Cuántas promesas has tenido que
cumplir estas últimas semanas?
¡Muchísi-
mas!, estoy todavía en ello. Me voy a tener que
coger un par de semanas libres para poder
cumplir todas (risas). Son muchos años
diciendo “cuando gane un torneo lo hago”, y
como han sido unos cuantos años, se han ido
acumulando. Este verano voy a tener trabajo.
Viendo lo que ocurrió solo una semana
después –fue tercero en el Volvo China
Open–, la pregunta parece inevitable:
¿una vez abierta la veda, te has quitado
una losa de encima?
De China me volví con
una mala sensación, porque sentía que era un
torneo que podía haber ganado perfecta-
mente. Tuve algunos fallos puntuales y en los
últimos hoyos di buenos golpes, pero no fui
capaz de acertar con los palos. En cualquier
caso, ojalá se haya abierto la veda de los
triunfos y no me cueste tanto ganar la
próxima vez.
74
rfeg
olf
rfeg
olf 75
Dijiste que era cuestión de tiempo que
llegase la victoria. ¿Llegaste a dudar?
No,
nunca. La gente me decía que iba a ganar
pronto, pero eso no me ayudaba en nada. Si
no lo haces, de nada sirve lo demás. He
estado ahí arriba muchas semanas, pero estar
ahí y rematar la faena son dos cosas muy
diferentes. Pero nunca dudé. Sabía que al
menos una vez ganaría, y así ha sido.
Uno de los que no dudó nunca fue Borja,
tu caddie, ¿qué porcentaje del éxito le
atribuyes a la buena sintonía que, según
se aprecia, tenéis sobre el campo?
Es
cierto que él era uno de los que decía que iba
a ganar. El caddie tiene su importancia, claro,
es cierto que solo puede hacer X cosas, no le
da a la bola, pero con que te ayude un 5%,
pues ya es una barbaridad. Desde luego,
tener esa buena relación con él me ha
ayudado y es importante.
Los resultados de los últimos años avalan
el desembarco de una nueva generación
de españoles que ya son sois una
auténtica realidad en el European Tour.
Sí, podemos ser una quinta. Si bien con quien
crecí fue con Pablo Martín. Luego estaba
Pedro Oriol, Nacho Elvira es un año menor…
es un buen grupo, y debo admitir que el
mejor de todos ellos con menos de 18 años
era Pablo Martín. Nunca vi nada igual.
Ahora, con Nacho o Adrián, hemos formado
una buena generación de mediana edad,
porque por debajo ya viene Adriá Arnaus o el
propio Jon Rahm. Todos hacemos lo que
podemos, pero me da pena que el mejor de
todos no esté disfrutándolo.
¿Tan especial era el juego de PabloMartín?
Hasta los 18 o 20 años era impresionante, veías
que podía ganar Grandes, tenía ese potencial.
Luego ya no se vio tanto, a pesar de que ganó
sus torneos en el European Tour.
Echando la vista atrás, en 2014, siendo
integrante del Programa Pro Spain, tres
de tus compañeros (Carlos Pigem, Borja
Virto e Ignacio Elvira) respondieron en
un cuestionario que el que más iba a
destacar ya ese mismo año sería Jorge
Campillo.
Me tienen fe mis compañeros! Sí,
yo siempre he notado esa confianza, pero
hasta que no haces las cosas te pueden decir
misa por ahí. No eres nadie hasta que no
haces aquello para lo que estás capacitado.
En ese mismo cuestionario nos decías que
el putt y el búnker eran tus asignaturas
pendientes. ¿Cinco años después han
cambiado tus prioridades?
Por suerte el putt
está casi solucionado. Es verdad que el año
pasado tuve una buena crisis, pero puse
remedio y este año está funcionando. Y en el
búnker no tengo problemas. Es un golpe
mucho menos importante, ya que caes menos
veces en búnker que en el green, obviamente.
Creo que en general soy un jugador muy
completo. He tenido mis momentos de
pegarle peor al drive, por ejemplo, pero creo
que puedo decir que a día de hoy domino
todos los aspectos del juego. Eso sí, siempre se
puede mejorar.
¿Tú mismo te ves margen de mejora?
Ahora ya solo es cuestión de tiempo, estar
más fuerte mentalmente y ser más
determinante en los momentos decisivos,
como he hecho en las últimas semanas. El
swing y determinados aspectos técnicos
siempre se pueden mejorar, pero bueno, eso
irá llegando con el tiempo.
¿Sientes que has encontrado tu hueco en
el European Tour o tienes la ambición de
cruzar el charco?
Es verdad que nunca he
tenido problema para mantener la tarjeta, y
ya son ocho años en el European Tour, pero sí
noto ahora que soy medio bueno en este
circuito, por decirlo de alguna manera. Hay
que ir poco a poco, quiero jugar los Grandes
y hacerlo bien, meterme entre los 50
primeros del mundo, lo que te da acceso a
jugar más torneos en Estados Unidos… A
partir de ahí veremos lo que pasa.
Entrevista
No me obsesiona el
PGA Tour. Mi prioridad
es jugar los Grandes y
meterme entre los 50
primeros del mundo”
“