E
l Open de España y el Club de Campo
Villa de Madrid vuelven a unir sus des-
tinos, un matrimonio muy bien aveni-
do a lo largo de la historia que, en una nueva
etapa que comienza en este 2019, se exten-
derá al menos durante cinco años más.
El Club de Campo Villa de Madrid cuenta con
una de las instalaciones de golf más prestigio-
sas de España por su diseño y ubicación en un
lugar envidiable, a sólo unos minutos del cen-
tro de la capital. Su recorrido negro, diseñado
por el arquitecto Javier Arana, ha acogido innu-
merables pruebas del European Tour, incluyen-
do ocho ediciones del Open de España y, no se
puede olvidar, la Copa Canadá (actual Copa del
Mundo) de 1965, que tanto significó para el
desarrollo y expansión del golf en nuestro país.
En los años 1957, 1960, 1982, 1990, 1991,
1994, 1995 y 1996, el Club de Campo fue el
brillante escenario de uno de los Abiertos más
antiguos de Europa y, como homenaje al
regreso de la prueba a sus instalaciones,
vamos a recordar en estas páginas todas esas
ediciones divididas en dos bloques. En este
número incluiremos los tres primeros torneos
y la Copa Canadá y en el siguiente los últimos
cinco abiertos celebrados en Club de Campo,
todos ellos en la década de los 90.
Un trazado alabado por todos
El trazado de Club de Campo ha sido alabado
en numerosas ocasiones, tanto como para
merecer ser candidato a albergar la Ryder
Cup en 1993, circunstancia que no se produjo
porque no se llegó a conceder a España la
organización del torneo en esa edición.
Se trata de un vasto campo con amplia visibi-
lidad, pero en el que se aprecia pronto la
estrechez del lugar donde se debe tratar de
colocar la bola. Aparenta ser bastante ancho,
aunque en realidad no lo sea tanto. Está tan
bien concebido por ese genio de diseñadores
que fue Javier Arana, que siempre existe
algún obstáculo o dificultad en el sitio más
conveniente para colocar el golpe de salida.
Precisamente, en 1957 se inauguró el recorri-
do de 18 hoyos diseñado por Arana y en octu-
bre recibió el bautismo internacional con la
celebración del Open de España, en el que
resultaría vencedor el británico Max Faulkner,
con seis golpes de ventaja sobre Henry Cotton.
En esta primera edición del Open de España en
el Club de Campo ya se pusieron de manifiesto
las dificultades que tenían los jugadores para
solventar los numerosos golpes “ciegos” que
hay en tiros a green, debido a la diferencia de
altura de éstos con respecto a las calles. Esto
suponía un inconveniente a la hora de juzgar
las distancias y afectaba a la precisión de los
tiros a bandera. Siempre resulta retador jugar
en un campo de esta naturaleza que, no cabe
duda, servía para destacar la seguridad de los
mejores jugadores.
Y el primer maestro que hizo gala de su capa-
cidad fue Henry Cotton, quien abrió el Open
de España de 1957 con una tarjeta de 68 gol-
pes que, naturalmente, era récord del campo,
aunque los aficionados se encargaban de
recordar que “no era el mejor resultado visto
en Madrid”, porque Sebastián Miguel ya había
firmado 62 golpes en el vecino recorrido de
Puerta de Hierro.
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Open de España
y CC Villa de Madrid
La historia de
un matrimonio
muy bien avenido
Situado en un
envidiable paraje,
el Club de Campo Villa
de Madrid vuelve a
ser escenario del Open
de España 23 años
después