Encuadrado en un bello anfiteatro natural
rodeado de un murete de gaviones y bugan-
villas, y con un green peliagudo con una nota-
ble caída de fondo a frente y bien protegido
por un lago frontal, el hoyo 17 tienta a los gol-
fistas, pero no se prodiga a la hora de recom-
pensar a los valientes.
Jiménez y McDowell
vuelan alto en Valderrama
El primer golfista que se atrevió a “profanar” la
santidad de este hoyo fue Miguel Ángel Jiménez
en la segunda vuelta del Volvo Masters de 1994.
“Tenía 185 metros al borde de green y 194 a la
bandera. Decidí jugar un hierro tres que salió con
buena dirección. La bola botó en la entrada del
green, rodó y rodó nueve metros ¡y entró! Yo no
la vi entrar porque estaba demasiado lejos, pero
lo supe enseguida por el griterío y los aplausos
de la gente”. Catorce años después del albatros
del “Pisha”, inmortalizado con una placa en el
tee, Graeme McDowell se enfrentaba a un tiro
similar, aunque el norirlandés tenía un hierro 7 en
la mano para su segundo golpe y la bandera se
encontraba en la parte derecha del green.
Un hoyo con profundo
sabor Ryder Cup
El rediseño del hoyo por parte de Seve
Ballesteros, de cara al Volvo Masters de 1993,
tuvo especial trascendencia durante la Ryder
Cup de 1997. El capitán español era consciente
de la importancia que podía tener el 17 y se
empeñó en que los pesos pesados del equipo
lo jugaran una y otra vez para dominarlo.
En aquella edición de la Ryder Cup resultaron
transcendentales los partidos a mejor bola
del sábado por la mañana. Europa se impuso
en tres y empató el cuarto, medio punto que
supo a gloria para José María Olazábal y
Nacho Garrido, que jugaban contra Phil
Mickelson y Tom Lehman. “Veníamos supera-
purados y vivimos el momento clave en el
famoso hoyo 17 de Valderrama. Fue impresio-
nante. Nacho se pasó el green con el segun-
do golpe y fue al búnker del fondo, y Phil dio
un golpe extraordinario a dos metros de ban-
dera. Nunca he visto una sacada de búnker
como la de Nacho, le das 100 bolas al mejor
especialista y jamás dará un golpe como el
que dio él. Dejó la bola un poco más lejos que
la de Phil, que no metió el putt, y empatamos
el hoyo y luego el partido. Aquel momento
fue increíble”, explica José María Olazábal.
Luego tocó sufrir en la jornada de individua-
les, pero quiso el destino que el torneo se
decidiera, cómo no, en el hoyo 17, donde
Brad Faxon falló un putt de algo más de tres
metros para seguir vivo contra Bernhard
Langer, con lo que Europa lograba matemáti-
camente el empate y retenía el título.
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olf 79
78
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olf
Andalucía
Valderrama Masters
Sinsabores para
el número 1 del mundo
El hoyo 17, además de miel, también ha repar-
tido generosas raciones de hiel. En el WGC-
American Express Championship de 1999, Tiger
Woods, número uno del mundo, libró un duelo
apasionante con Miguel Ángel Jiménez.
Con dos golpes de ventaja en la salida del 17,
Woods sabía cómo se las gastaba este hoyo –
en la Ryder Cup llegó a enviar una bola al agua
con el putter–, con lo que decidió conservar y
dejarse una distancia cómoda para el tercer
golpe, que ejecutó con aparente solvencia.
Sin embargo, cuando echó a andar, le sorpren-
dieron los murmullos del público. La bola no se
había detenido y rodó mansamente hasta el
agua. Tiger Woods quiso asegurar el quinto
golpe, pero se excedió y la bola se enganchó en
el collarín superior, lo que le dejaba un putt tre-
mendamente complicado. Acabó con triple
bogey y el liderato en el aire, aunque un bogey
de Jiménez en el 18 los abocaría a un desem-
pate en el que terminó imponiéndose.
La seña de identidad del Real Club Valderrama,
uno de sus campos preferidos, se convirtió el
año pasado en uno de los mejores aliados de
Sergio García. Los tres birdies logrados en las
jornadas del viernes, sábado y domingo ante
un público enfervorizado fueron fundamenta-
les para apuntalar su triunfo. Sin duda, el mejor
recuerdo posible cuando defienda el título en
la presente edición de 2018 desde el 18 al 21
de octubre.
Victorias reñidas
una edición sí y otra también
El escenario del Andalucía Valderrama
Masters es uno de los recorridos más difíciles
de Europa. Sus calles estrechas, bien flan-
queadas por alcornoques, sus greenes
pequeños, firmes y rápidos, y el viento habi-
tual de la zona, acechan permanentemente
al jugador. Hasta el último golpe, del último
hoyo, no hay victoria segura en Valderrama.
La dureza del recorrido sanroqueño ha propi-
ciado a lo largo de los años las batallas más apa-
sionantes por el triunfo, sobre todo cuando el
camino a la gloria se alargó más allá de los 72
hoyos reglamentarios. Solo en seis ocasiones,
de los 21 torneos del Circuito Europeo que ha
albergado el Real Club Valderrama, además de
la Ryder Cup, la victoria se decidió en desempa-
tes. El último de ellos tuvo lugar en 2007 y
enfrentó a los ingleses Justin Rose y Simon
Dyson junto al danés Søren Kjeldsen, todos ellos
empatados con uno bajo par. Rose había inicia-
do la última jornada al frente de la clasificación
con cuatro golpes de ventaja, pero sufrió más
de lo esperado para hacerse con la victoria. Una
terrible secuencia de doble bogey al 11, bogey
al 12 y bogey al 13 le obligaron a buscar el
triunfo en un desempate a tres bandas.
Los tres jugadores empataron el primer hoyo,
pero Rose logró un sensacional birdie en el
segundo hoyo, el 10, con el que ganó el torneo
y el Orden de Mérito de la temporada.
El hoyo 17 del Real
Club Valderrama,
cuyo green está
rodeado de un
anfiteatro natural
capaz de albergar a
7.000 espectadores,
volverá a ser foco de
atención y ubicación
privilegiada
Las entradas para el Andalucía Valderrama
Masters-Fundación Sergio García están disponi-
bles con precios que oscilan entre 8 y los 20
euros. Miércoles 17 (jornada del Pro-Am) 8
euros; jueves 18 y viernes 19 (primera y segunda
vuelta del torneo) 12 euros; sábado 20 y domin-
go 21 de octubre, 20 euros cada día. La entrada
es gratuita para menores de 14 años siempre
que vayan acompañados de un adulto.
Entradas
disponibles
En seis ocasiones, de los 21 torneos del
Circuito Europeo que ha albergado el Real
Club Valderrama, además de la Ryder Cup,
la victoria se decidió mediante desempates