RFEGolf143 (junio - agosto 2026)
rfeg olf 65 El sábado cambió todo para bien europeo El sábado se estableció el primer dato histórico que encendía la luz de alarma en el equipo USA: tras ir a comer con empate a 6 en el marcador (Stadler falló un putt increíble en el 18 para empatar un partido que ganaban 2 arriba con dos hoyos a jugar), los foursomes vespertinos pusieron a Europa en cabeza para la jornada final, con tres victorias que suponían superar a los americanos en dos puntos, hecho que no sucedía desde 1949. La Ryder em- pezaba a inclinarse hacia el lado europeo. José María Cañizares daba la alternativa a José Rivero, que hacía su debut en la Ryder, para acabar con su juego la polémica despertada sobre la conveniencia o no de su designación personal por parte del capitán, Tony Jacklin. Y los dos, a pesar de la presión extra que esto su- ponía, sobre todo para Rivero, arrancaron con cuatro birdies en cinco hoyos para pasar por el hoyo 9 cuatro arriba. La faena la completaron ganando tres hoyos más (acabarían el partido perdiendo sólo el hoyo 3), para terminar 7/5, en lo que acabaría siendo el resultado más abultado de la edición. Seve-Piñero llevaron una racha parecida (seis hoyos ganados y uno perdido al pasar por el 9) y en el 14 confirmaron otra rotunda victoria por 5/4. Por su parte, Langer- Brown pusieron el punto final a esta victoriosa jornada al imponerse por 3/2 a la mejor pareja americana, Floyd-Wadkins, que estaba colocada estratégicamente en último lugar para tratar de asegurarse acabar el día sin desventajas. 1985 - Cuatro españoles en la primera victoria europea Seguimos recorriendo este camino a la Ryder Cup de 2031 que permitirá a España acoger este emblemático torneo por segunda vez en su historia. En el número anterior se abordaba el cambio en la estructura del equipo, que pasó a ser Europa con la inclusión de los jugadores continentales. En esta ocasión vamos a recor- dar otro momento decisivo en la histórica Copa que fundara Samuel Ryder: la primera derrota de Estados Unidos en 28 años y la primera vic- toria del conjunto de Europa en su, en ese momento, corta existencia. La vigesimosexta edición de la Ryder Cup 1985 se presentaba con un optimismo inédito para Europa. Por primera vez en la historia, el do- minio estadounidense no parecía inevitable. Ni siquiera el entusiasmo de Lee Trevino lograba imponer esa sensación: “Este equipo es mejor que el de 1983”, afirmaba. Pero pocos le creían. Europa miraba el torneo con ambición. Confiaba en su momento, apoyada en una generación en crecimiento, impulsada por sus resultados recientes y por algo que Estados Unidos parecía haber perdido: un liderazgo claro. Y entonces llegó la explosión de euforia. Sam Torrance ganó el punto que decidía el torneo cuando aún quedaban cinco partidos en juego. Las lágrimas se mezclaron con el champán. Los abrazos, cargados de años de frustración, esta- llaron jubilosos en el campo. Los brazos al cielo sostenían, por fin, un sueño largamente espe- rado: Europa había derrotado a Estados Unidos. Pero el resultado final no cuenta toda la historia El inicio fue inquietante. Europa arrancó 3-1 abajo tras los foursomes, con la única victoria de la pareja Severiano Ballesteros–Manuel Pi- ñero. Sin embargo, algo había cambiado. Aquel equipo no se deshacía ante la adver- sidad. Era una piña de unión, cerrada hermé- ticamente frente al desaliento. Con una solidez colectiva que cultivaba una ilusión común, facilitó la reacción vespertina: Ballesteros y Piñero repitieron triunfo, tam- bién ganaron Way-Woosnam y Langer-Ca- ñizares firmaban otro medio punto para re- ducir distancias. El saldo del primer día era favorable al equipo de Estados Unidos, pero sólo por un punto. 64 rfeg olf El sábado se estableció el primer dato histórico que encendía la luz de alarma en USA: tras ir a comer con empate a 6 en el marcador, los foursomes vespertinos pusieron al equipo Europeo en cabeza Historia Ryder Cup L a Ryder Cup, el apasionante enfrentamiento entre los equipos de Estados Unidos y Europa, que tantas pasiones cre- cientes genera entre los aficionados y seguidores del deporte del golf, se ha convertido con el paso del tiempo en un fenómeno deportivo y mediático de carácter mundial. La Ryder Cup estimula las emociones, provoca en los aficionados un entusiasmo y una vehemencia equiparable a muy pocos eventos en todo el mundo. En España hemos tenido la suerte de vivir una en vivo y en directo -la celebrada en Valderrama en 1997- y de disfrutar desde ya mismo de otra que se atisba ya en el horizonte, la Ryder Cup 2031 que tendrá lugar en el recorrido gerundense de Camiral.
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