RFEGolf143 (junio - agosto 2026)

70 rfeg olf rfeg olf 71 Historias de la historia del golf español Y, sin embargo, en contraposición a este rango, tenemos el primer documento que se ha encontrado sobre el golf, que no es sino un decreto prohibiendo este juego, así como el fútbol, por ser considerados como deportes que no tenían utilidad alguna con relación al entrenamiento militar. O al menos así lo creía el firmante del decreto en aquellos tiempos: Jaime II, en 1457. Este documento, así como pone en entredicho el calificativo de “real”, sí demuestra, por su fecha, la antigüedad de este juego. Adentrémonos en ella e indaguemos… ¿Nació el golf derivado del juego del “Chole”, que en 1964 aún se jugaba en Bélgica? ¿O nació del “Soule”, como se denomina a un juego pa- recido que sirve de pasatiempo a los habitantes de las provincias del norte de Francia? También podemos buscar los orígenes del golf en España, en el antiguo juego de la “Cachava”, entretenimiento muy parecido al golf: este juego u otro muy parecido era la distracción favorita de los nobles y militares de la corte de los Reyes Católicos durante el largo cerco de Granada. Podemos inclinarnos por el primer caso. Al menos leyendo a Zola vivimos en nuestra ima- ginación una partida de “Chole” entre dos mi- neros, partida que asociamos inconsciente- mente a una de golf. Para mayor abundamiento, tenemos el caso de Monsieur Joseph Charles, un jugador de “Chole” que años más tarde se convirtió en uno de los campeones de golf con más personalidad franco-belga, precisamente por su swing particular, estilo de los jugadores de “Chole”. Más la mayor dificultad no estriba en deter- minar entre estos dos puntos de partida cuál es el del origen del golf. He aquí que los ho- landeses reclaman para sí la creación del golf. Y comienzan a argumentar con una razón eti- mológica: una sola letra separa la palabra “kolf” de la palabra “golf”. Para los que conozcan este juego y se lancen alegremente a rebatir esta tesis amparándose en el que “kolf” y el “golf” no tienen entre sí ningún punto de contacto, los mantenedores del origen holandés del golf responderán que si bien hoy son dos juegos diferentes, el “kolf” se jugaba en su forma originaria del mismo modo que el golf actual. Otro argumento en favor de Holanda lo tene- mos en el hecho de que durante los siglos XV y XVI los escoceses no fabricaban las pelotas de golf, el deporte que ellos consideraban nacional, teniendo que importarlas de Holanda hasta que Carlos VI de Escocia, controlando el gasto de divisas, prohibió terminantemente que se gas- tase ni un gramo de oro o plata del reino es- cocés en la importación de esas pelotas. 3 También podemos buscar los orígenes del golf en España, en el antiguo juego de la “Cachava”, entretenimiento muy parecido a nuestro deporte He aquí que los holandeses reclaman para sí la creación del golf. Y comienzan a argumentar con una razón etimológica: una sola letra separa la palabra “kolf” de la palabra “golf”

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