RFEGolf138 (marzo - mayo 2025)
Hablando de experiencias fuertes, el año pasado viviste una en el Open de España. Lo primero que se me viene a la mente es todo el público español que vino ese domingo a apoyarnos a todos, más allá del resultado, nunca había visto a tantos. Por otro lado, creo que jugué bien quitando los nueve últimos hoyos, que no fueron tan malos como dice el resultado. Ese torneo creo que fue el inicio de algo diferente, desde entonces he ido mejorando, y sigo haciéndolo. Espero estar más preparado la próxima vez. ¿Te quedaron ganas de volver este año? Sí, sin duda. Es un torneo que quiero jugar toda mi vida. Será difícil que vivamos un domingo tan mágico como el del año pasado, en el que le tocó disfrutar a Ángel (Hidalgo). Ojalá este año me toque a mí. Y poco antes del Open, los Juegos Olímpicos. Visto con el tiempo, ¿qué te quedó de la semana de París? Para los golfistas fue una semana bastante normal en el campo de golf: llegamos justo para el torneo, para realizar los entrenamientos que corresponden. Pero la experiencia es única, te vistes de tu país, ves a los Reyes, vas a la Villa, ves a deportistas que llevan toda la vida esforzándose para estar ahí... Jon y yo com- partimos una casa y todas las tardes veíamos boxeo, tenis de mesa... seguimos de cerca todos los deportes. Nosotros intentamos con- tribuir, y el torneo fue muy bueno quitando dos o tres hoyos suyos y míos. Eso hace que para los próximos Juegos tengamos la espina clavada. Cambiando de tercio, conoces de cerca a Josele Ballester, ganador del US Amateur, ya que jugasteis juntos en un Europeo Absoluto y en un Mundial. ¿Te sorprende el nivel que está alcanzando? Estuvimos dos o tres años compartiendo casa en Arizona State, así que le conozco bien, sí. Para nada me sorprende, es muy trabajador, se desvive por el golf y se conoce bien a sí mismo. Sabe cuándo hay que entrenar y cuándo hay que descansar, le mete muchas horas al golf. Sé que tiene juego de sobra, le pega fuerte y es muy sólido en todas las partes del juego. Va a dar muchas alegrías al golf español. ¿Le ha dado tiempo a pedirte muchos consejos? Sí, claro. El golf en sí no cambia mucho, cambia más el tema de la adaptación. En estos primeros años hay campos que no he jugado. A él le pasará igual, se tendrá que adaptar, las semanas se hacen algo más largas de lo que estamos acostumbrados. Es impor- tante la preparación y el conocimiento de que el nivel profesional requiere ser más consistente, porque todos van a jugar bajo par y juegan bien. Hay que estar centrado y ser paciente, ser uno mismo. Le he dado ese tipo de consejos. Ahora juegas con Luis Masaveu, antes lo hiciste con Chacarra, con quienes tienes un pasado en común exitoso en los Equipos Nacionales. Muy buena. Teníamos un grupo impresionante. Miras para atrás y ves que Masaveu es un chico diez, con un gran juego. Al principio se tienen más dudas, pero lo va a conseguir. Ves a Albert Boneta en el European Tour, Javi Barcos ha tenido una muy buena etapa en la universidad y ahora le veo haciéndolo bien en el Alps... Seguro que me dejo nombres, pero tenemos un futuro muy bonito con todo lo que viene por detrás. Josele, tú, Álex del Rey, Carlota, Azahara, y claro, Jon, habéis pasado por Arizona State. ¿Qué hay tan bueno allí que encima os quedáis a vivir? Desde Alejandro Cañizares, que ganó a nivel individual el National Cham- pionship, creo que en 2003, siempre ha habido esa conexión de España con esta universidad en el tema del golf. Los ‘coaches’ nos han tratado muy bien, las instalaciones son impresionantes, y una vez terminada la universidad todo ayuda a que te quedes por aquí: las amistades, los campos, el clima... Es un gran sitio para entrenar y pasar tu día a día. No tenemos queja. Terminamos. En LIV se juega por equipos, algo novedoso, pero a los españoles, con tanta experiencia con los Equipos Na- cionales, no os pilla de nuevas. Todos los conocimientos de los Equipos Nacionales se te quedan guardados. Los españoles, desde que empezamos con el Comité Juvenil, so- mos competitivos, nunca nos rendimos y siempre queremos más, y eso hace que lo des todo cuando juegas por equipos. Puede que haya otros donde si alguien anda des- colgado no lo acabe de dar todo o se rinda más fácilmente. Pero en España desde jóvenes nos han enseñado que hay que darlo todo, hasta el último putt. En el LIV puede que tengamos algo de ventaja en este tema, es verdad. 3 rfeg olf 77 76 rfeg olf Entrevista David Puig Puede que el LIV, a los españoles, nos ayude a jugar por equipos todo lo que vivimos con los Equipos Nacionales. En España, desde jóvenes, nos han enseñado que hay que darlo todo, hasta el último putt” “
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